Las fumigaciones químicas aéreas sobre cultivos agrícolas estarían produciendo más cáncer que el propio tabaco.

Esta afirmación la realiza el doctor Javier Espinosa Arranz, médico especialistas de Oncología Médica en el Hospital de La Paz de Madrid y Jefe de Oncología Médica del Hospital General de Ciudad Real.

Como experto en enfermos afectados por cáncer, afirma que el tabaco se ha quedado a años luz de la alimentación como causa del cáncer. Según Espinosa la alimentación supera al tabaco como causa del cáncer. Y cuando habla de alimentación habla de los productos químicos utilizados para la elaboración de alimentos procesados, así como de los empleados en la fumigación y control de plagas de los productos agrícolas. Estas sustancias químicas presentes en los productos alimenticios consiguen, en su opinión experta, mayor proliferación de de células cancerígenas en el cuerpo humano de lo que hace el tabaco. Esto explicaría el por qué el cáncer es una enfermedad cada vez más frecuente.
La regulación medioambiental europea ha frenado mucho la utilización de pesticidas, pero en algunos lugares como Argentina, la relación de cáncer y fumigaciones es escandalosa. En las zonas agrarias donde se realizan fumigaciones, mueren 1 de cada 3 personas de cáncer e incluso en otras zonas como San Salvador muere 1 de cada 2 personas por esta enfermedad.

Aunque los tratamientos contra el cáncer han mejorado mucho, Espinosa hace un llamamiento a tomar medidas para la prevención del cáncer. Conociendo los efectos de estos productos químicos y su relación con el cáncer, resulta fácil entender la rentabilidad favorable a la prevención sobre los costosos tratamientos y pérdidas humanas.