Con la llegada del calor, en muchos hogares se pondrá el aire acondicionado. Es normal, queremos estar frescos y no agobiados por una calor excesiva. Es más, no solo se pondrán en marcha aires acondicionados en hogares si no en toda clase de sitios públicos, además de dosificadores de agua y fuentes ornamentales.

Y es que donde hemos de tener cuidado, no es nuestros hogares, si no en los sitios públicos. Al contrario de lo que popularmente se piensa, la bacteria de la legionella no vive en los aparatos de aire acondicionado, si no en el agua, y muy en particular si está caliente. Haciendo que tanques de agua caliente, piscinas, fuentes ornamentales y sobre todo torres de refrigeración de aire acondicionado, sean el principal caldo de cultivo de la legionella.

legionelosisEl agua, al estar en contacto con el sol, se calienta, haciendo que prolifere la bacteria y que a su vez, se esparza por el agua de las fuentes y aires acondicionados, creando el falso mito de que vive en el aire acondicionado.  Y convirtiéndose en una de las enfermedades del verano, junto la salmonelosis.

Realmente lo que ocurre, es que los aparatos de aire acondicionado que disponen de una torres de refrigeración, esparcen micro gotas de agua, al igual que las fuentes ornamentales y aspersores, que al ser introducidas en nuestro organismo pueden provocar que nos contagiemos de legionella, en el caso de que el agua este contaminada. Si este fuera el caso tendríamos los siguientes síntomas:

  • Alteraciones gastrointestinales, vómitos y diarrea.
  • Tos.
  • Dolor de cabeza.
  • Fiebre alta.
  • Escalofríos.
  • Dolores musculares y articulares.
  • Dificultad para respirar, especialmente a medida que avanza la enfermedad.
  • Dolor en el pecho.
  • Intranquilidad y malestar general.

Como podemos comprobar, son síntomas que pueden confluirse fácilmente con la gripe, siendo a veces difícil de detectar por nosotros mismos, es mas se calcula que cada verano, se reporta una prevenci25c325b3ndelegionel25c325b3sis1media de mil casos, siendo junto a Italia y Francia, el país que más casos reporta de toda Europa, todos los años. Afortunadamente si la enfermedad es cogida a tiempo y estamos sanos, no suele ser mortal. Aun así, es muy peligrosa para enfermos crónicos, niños y ancianos, casos donde la enfermedad sí puede llegar a ser mortal.

De todas, maneras, no hay que alarmarse por las altas cifras de contagios. La enfermedad solo se contagia por al agua infectada, siendo imposible que haya contagio entre individuos, cosa que hace que sea muy fácil de prevenir si se toman las medidas adecuadas.

Si nuestras instalaciones tienen algún sistema de agua ya sean piscinas, duchas, condensadores evaporativos ,las torres de refrigeración o bañeras de hidromasaje, lo primero que tenemos que hacer es seguir un rigurosos tratamientos de limpieza y desinfección, que nos podrá proporcionar cualquier empresa de control de plagas y tratamientos de agua. Lo primero y más importante, es hacer revisiones periódicas de las instalaciones, mediante analíticas, que nos confirmaran si el agua está infectada o no. Esto se tiene que hacer todo el año y sobre todo en las épocas de más calor, pues recordemos que el agua caliente es el lugar idóneo para que la bacteria de la legionella se reproduzca.

Una vez sepamos si el agua está infectada, la empresa de tratamientos de agua, seguirá los siguientes pasos. En caso de que de positivo, lo primero será clausurar las instalaciones, en caso de que sea una bañeras de hidromasaje o una  piscina, y seguidamente pasara a hacer un tratamiento de limpieza y desinfección. Si no da positivo, solamente seguirá un programa de mantenimiento higiénico-sanitario, que prevendrá de posibles casos de legionella.

imagesComo podemos imaginar, es mucho más molesto y costoso un tratamiento de tratamiento de limpieza y desinfección, que un simple mantenimiento higiénico-sanitario. Para empezar, el primero nos obligara a clausurar las instalaciones durante varios días mientras que el segundo, solo será unas pocas horas. Y la empresa de tratamientos de agua, no nos cobrara el mismo importe por una cosa que por la otra, pudiendo haber una diferencia abismal.

Además de que si se diera el caso de que nuestras instalaciones, por negligencia, provocaran un caso de legionella, seriamos multados con importes de miles de euros por un delito contra la salud pública. Siendo mucho más aconsejable contratar un mantenimiento que no esperar a que se produzca un caso de legionella en nuestras instalaciones y ser denunciados. Como dice el refrán, más vale prevenir que curar.