Según publica La Razón, en un estudio presentado este domingo en la reunión anual de la Sociedad Americana de Microbiología, se ha detectado la especie de la bacteria Legionella, capaz de producir la enfermedad del legionario o legionelosis, en el líquido limpiador del parabrisas de casi el en el 75% de los autobuses escolares analizados, en un distrito de Arizona, Estados Unidos. 

También recientemente La Vanguardia ha publicado la aparición de un brote de legionelosis en un hotel de Roses, Girona, en el que se detectaron 3 casos de legionelosis confirmados entre turistas franceses alojados en el hotel. La Agencia de Salud Pública de Cataluña ordenó cerrar la instalación de agua caliente del hotel, tras detectar los 3 casos de legionella y el hotel ha tenido que trasladar a los 90 turistas que se alojaban en el hotel, a otros hoteles de la zona.

Las condiciones ambientales actuales, pueden favorecer la proliferación de Legionella en instalaciones con acumulación de agua (hoteles, spas, hospitales, residencias de mayores, gimnasios, etc.), causando un riesgo para la salud, principalmente en ancianos y personas con el sistema inmunológico debilitado. En estos casos, se hace necesaria la realización de un correcto mantenimiento higiénico-sanitario de la instalación, para evitar la proliferación y dispersión de Legionella. Entre otras asociaciones, ANECPLA (Asociación Nacional de Empresas de Control de Plagas) y AEFYT (Asociación de Empresas de Frío y sus Tecnologías), dan algunos consejos para la prevención y control de la Legionella en las instalaciones ya mencionadas. A continuación enumeramos algunos de ellos:

  • Son muy necesarias las revisiones periódicas, preventivas y correctoras encaminadas a mejorar diversos aspectos como la seguridad, la salubridad e higiene de las instalaciones con riesgo de dispersión de Legionella. De este modo, las instalaciones sanitarias (hospitales, clínicas y residencias), turísticas (hoteles, campings), de ocio (spas y piscinas), instalaciones deportivas, y hostelería y restauración (terrazas, bares), son los que más deben extremar la precaución, como principales espacios afectados por la bacteria.
  • Aquellas empresas o centros que precisen los servicios de prevención y control de la Legionella, deben ser extremadamente exigentes a la hora de elegir a los profesionales y a las empresas contratadas: deben estar inscritas en el Registro Oficial de Establecimientos y Servicios Plaguicidas/Biocidas; el personal técnico debe estar en posesión del carné oficial que le certifique como especialista; y los productos utilizados deben estar registrados y autorizados por el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad.
  • Un exhaustivo control de la red de suministro de agua: una colonia virulenta de Legionella Pneumophila puede acceder a través del agua de la red de suministro, y controlar ese suministro de agua es fundamental para evitar los brotes.
  • Asegurar el correcto funcionamiento de los equipos. Precisamente, el funcionamiento del equipo de tratamiento de la instalación, en condiciones incontroladas, es uno de los motivos que pueden contribuir a que se produzca un brote de Legionella. El mantenimiento de los equipos de tratamiento se debe hacer durante todo el año.
  • Romper la cadena de sucesos que favorecen la aparición de un brote de Legionella. Para que se produzca un brote de Legionella asociado a una instalación, debe producirse una serie de sucesos altamente improbables, como sería la llegada de una colonia virulenta de Legionella a través de la red de suministro de agua, un posterior funcionamiento del equipo de tratamiento en condiciones incontroladas, la descarga de una corriente de aire con microgotas contaminadas en suspensión que puedan llegar hasta una zona donde se encuentren personas, y que un número suficiente de estas microgotas sean inhaladas por personas susceptibles de contraer la enfermedad. Si cualquiera de estos eslabones se rompe, la posibilidad de la aparición de un brote de legionelosis, sería nulo.
  • Se debe comprobar que los libros de registro estén al día.
  • Se debe realizar un correcto mantenimiento de todas las instalaciones de riesgo de Legionella (incluyendo las de mayor y menor riesgo), ya que aunque las de menor riesgo no son las más frecuentes de producir casos de legionelosis, se ha probado que también pueden provocarlos.

Por un lado, ANECPLA exige un mayor control a las autoridades, a través del aumento de las inspecciones, para comprobar que los programas de mantenimiento de las instalaciones cumplen la normativa vigente y no sólo cuando se produce algún brote o caso de Legionella.

Por otro lado, el mensaje que AEFYT quiere transmitir ante la llegada de la época estival es que las condiciones ambientales no pueden provocar la proliferación de la bacteria, si existe un correcto mantenimiento.

Más información: La Razón, La Vanguardia, ANECPLA, AEFYT.