En esta sección hemos visto varias de las plagas más comunes tanto a nivel doméstico como industrial. Hoy nos centraremos en una que afecta sobre todo a la industria alimenticia, los insectos de productos almacenados.

Bajo este nombre, se agrupa todos los insectos que atacan los productos almacenados, ya sean en almacenes, sacos o armarios, haciendo que estos sean totalmente incomestibles. Aunque esta plaga también se puede dar en casa, cosa muy poco común, a una empresa puede suponer un grave coste económico por daños a los bienes. Pues si bien en casa nos basta con tirar el paquete de pasta o harina, para una empresa puede suponer tener que eliminar cientos de kilos.

Hay que aclarar que los principales alimentos en ser atacados son cereales en grano, harinas, frutos secos, dulces, jamones y embutidos, queso, comida para mascotas, pescado seco y especias, aunque lo cierto es que cualquier alimento, sobre todo no perecedero puede ser una fuente de infestación.

Los principales insectos que se agrupan dentro de esta agrupación son:

  • Barrenador menor de los granos (Rhyzopertha dominica)
  • Carcoma del pan (Stegobium paniceum)
  • Carcoma dentado de los granos (Oryzaephilus surinamensis)
  • Escarabajo confuso de la harina (Tribolium confusum)
  • Escarabajo del cigarro o del tabaco (Lesioderma serricorne)
  • Gorgojo de los cereales (Sitophilus granarius)
  • Gorgojo del arróz (Sitophilus oryzae)
  • Tribolio rojo de la harina (Tribolium castasneum)
  • Polilla india de la harina (Plodia interpunctella)
  • Polilla del cacao (Ephestia elutella)
  • Polilla mediterránea (Ephestia kuehniella)

Sin pertenecer todos a la misma familia, todos estos insectos tienen en común tres cosas, alimentarse de alimentos productos almacenados, su pequeño tamaño que a veces hace difíciles verlos a simple vista y su gran capacidad para reproducirse rápidamente. Si vemos una partida de alimento infestada, lo más probable es que el resto lo estén, arruinando todo el producto que este en contacto.

Esto hace que sea muy importante tomar las siguientes medidas de prevención:

  • Almacenar los alimentos lejos del suelo y las paredes para facilitar su limpieza e inspección.
  • Asegurar el mayor nivel de higiene y saneamiento posible.
  • Controlar la temperatura, las instalaciones de almacenamiento deben estar a menos de 16 grados, y con una humedad por debajo del 30%.
  • Mantener las materias primas en cuarentena preventiva antes de introducirla en la zona de producción. Evitando así que una materia prima infestada, contamine el resto de la fábrica.
  • Instalar mallas contra insectos en puertas y ventanas y asegurar que se mantienen en buenas condiciones.
  • Limpiar los productos que se derramen, así como evitar la acumulación de polvo en los locales, la maquinaria, el equipo y los vehículos de transporte y almacenamiento.

Tomando estas precauciones, si bien no podremos evitar al cien por cien el riesgo a sufrir este tipo de plagas, nos aseguraremos de que el peligro sea mínimo. De todas maneras, siempre hay que estar atento a las siguientes señales:

  • Larvas, pupas o restos de pieles mudadas en alimentos derramados.
  • Larvas, pupas o restos de pieles mudadas en las vigas y el alféizar de las ventas.
  • Daños en los productos almacenados.
  • Insectos vivos o tanto en los alimentos como en las estanterías donde se almacenan.
  • Señales de infestación, agujeros, larvas o restos de pieles fuera de los paquetes de comida.
  • Restos de insectos en las trampas para insectos e incluso en porta cebos para roedores.
  • Larvas, pupas o restos de pieles en huecos y rendijas alrededor de donde se guardan los alimentos.

En caso de detectar alguna de ellas, tendremos que avisar enseguida a una empresa de control de plagas, a la vez que retiramos el material contaminado. En caso de no hacerlo, en pocos días podemos encontrarnos más producto infestado. Una vez el técnico nos confirme si sufrimos la plaga o es un caso aislado, pasara a realizar el tratamiento o simplemente, una monitorización.

En caso de ser una monitorización, colocara trampas por el área y realizara inspecciones periódicas para
descartar posibles futuras infestaciones. También se recomienda inspeccionar el producto de la misma partida, para descartar este infestado. Si por otro lado requiere un tratamiento, el primer paso será eliminar todo el producto en mal estado y luego realizará la desinsectación. En ningún caso utilizara ni termonebulizaciones ni nieblas frías, debido a que está prohibido por ley. Según el nivel de infestación hará pulverización controlada, tratamiento térmico o fumigación, siempre con productos aprobador por el preview-012964921669958gorgojosministerio de salud.

Eliminar este tipo de plagas no es muy difícil, pero aun así hemos de ir con cuidado. No detectarla a tiempo puede suponer perdidas de miles de euros en producto almacenado. Esto hace que sea recomendable contratar un servicio de prevención, seguir las medidas preventivas y, sobre todo, los empleados estén atentos e informen en cuanto vena la primera señal de infestación.