Como vimos en el anterior artículo, las plagas pueden ser muy peligrosas para la salud. Aparte de ser molestas, pueden transmitir enfermedades, en algunas ocasiones, mortales para el ser humano. Es por este motivo que hay que estar informado, vacunarse si vamos a países extranjeros y acudir al médico ante los primeros síntomas. En esta segunda parte, veremos más enfermedades que pueden ser transmitidas por mosquitos, ratas y moscas.

Fiebre amarilla: Trasmitida por el mosquito de la fiebre amarilla o Aedes aegypti, es una grave enfermedad hemorrágica que origina 30 000 muertes cada año de media. Tras período de incubación entre tres y siete días, el enfermo sufre fiebre elevada, escalofríos y cefalea, a veces acompañado mialgias, náuseas, vómitos y albuminuria.

Si se coge a tiempo o tenemos suerte, puede tratarse de la forma leve, curándose en un máximo de tres días, sin dejar secuelas. En caso de contraer la enfermedad en forma grave o clásica, los síntomas se
agravan en pocos días, apareciendo ictericia insuficiencia hepática o renal con proteinuria, agravamiento de la diátesis hemorrágica, con epistaxis abundantes, gingivorragia, punteado hemorrágico en el paladar blando y hematemesis de sangre negra y coagulada. Es una enfermedad realmente grave, pues el 15% de los afectados con la cepa grave o clásica, pueden llegar a morir.

Otra de las particularidades de la enfermedad, es que a veces la cepa grave puede ser confundida con la leve, debido a que la fiebre remite a los tres días, para volver con más virulencia.  Al no haber ningún medicamento que cure la enfermedad, solo se existen tratamientos sintomáticos y de soporte, que ayudan a que la enfermedad no sea más grave, se recomienda la vacunación.

Aunque la mayoría de brotes ocurren en Africa, Sudamérica y el Caribe, se han dado casos de epidemia en otros países como fue Barcelona en 1821. Además, últimamente se han encontrado algunos casos donde el mosquito tigre era transmisor de esta enfermedad, debido a que los dos pertenecen al género Aedes.

 

Hantavirus : Transmitidos por roedores infectados, el hantavirus es un género que agrupa varios virus ARN. Estos virus producen dos enfermedades, la fiebre hemorrágica con síndrome y el síndrome pulmonar por hantavirus.

Una infección por hantavirus es muy peligrosa debido a que está formada por varios virus, que pueden producir la muerte. No existe un tratamiento efectivo o cura, dando como resultado que entre un 30% y un 40% de las personas contagiadas muera. Los medicamentos sólo pueden ayudar al cuerpo a que resista el virus.

Además, los síntomas que presenta esta enfermedad son síntomas muy relacionados con la gripe por lo cual se puede llegar a hacer difícil el reconocimiento de una infección por Hantavirus como tal. Los síntomas que produce la infección son dolores musculares, fiebre, migraña, tos, náusea o vómito, diarrea, dolor abdominal. algunos órganos paran de trabajar. dificultad respiratoria. esta última, que es causada por la acumulación de fluidos en los pulmones, puede ocasionar paro respiratorio o inhabilidad de respirar.

 

Enfermedad de Chagas:  Enfermedad parasitaria tropical trasmitida por chinches es una grave enfermedad crónica, que puede causar la muerte. Se estima que cada año mueren unas 10.000 personas por esta enfermedad.

En el hombre, la enfermedad presenta tres estados: la fase aguda, poco después de la infección, la fase indeterminada y la fase crónica que puede desarrollarse incluso pasados diez años.

En la fase aguda, un nódulo cutáneo local llamado chagoma puede aparecer en el sitio de inoculación. Cuando el sitio de inoculación es la membrana mucosa conjuntival, el paciente puede desarrollar edema periorbital unilateral, conjuntivitis y linfadenitis preauricular. Después viene la fase indeterminada que no suele presentar síntomas, aunque a veces aparece fiebre, anorexia, linfadenopatía, hepatosplenomegalia leve y miocarditis. Finalmente, la enfermedad pasa a fase crónica y puede aparecer años o décadas después de la infección inicial. La enfermedad afecta al sistema nervioso, al sistema digestivo y al corazón. Sin tratamiento, la enfermedad de Chagas puede ser mortal, por lo general debido al componente de miocardiopatía.

Si la enfermedad se trata en la fase aguda, se puede disminuir la probabilidad de cronicidad en más de un 90% de los casos. Si se hace en la fase indeterminada, también hay cura, pero esta puede tardar años. En la fase crónica no hay cura, pero si existe tratamiento para los síntomas producidos por los daños en órganos como el corazón y el sistema digestivo. De todas formas, la mejor manera de luchar contra la enfermedad, es la prevención.

 

Peste: Esta enfermedad casi existente en nuestros días, aunque sigue existiendo pequeños focos en todos los continentes, a excepción de Australia, fue sin duda una de las epidemias más graves en la historia de la humanidad, matando 200 millones de personas, convirtiéndose en la enfermedad infecciosa más letal de todas las conocidas hasta la fecha.

Transmitida por las pulgas, no por las ratas como se creía erróneamente, produce síntomas como son fiebre, dolor de cabeza, escalofrío, hinchazón y dolor de los ganglios linfáticos. Si se complica, puede producir neumonía, esputos sanguinolentos, convulsiones y opistótonos.

Si se trata a tiempo con antibióticos, tiene cura. Aunque las autoridades sanitarias han advertido que es posible que, con el tiempo, la enfermedad se vuelva inmune a estos. De no tratarse es mortal. Aunque existe una vacuna, solamente se administra a personal que haya de tratar directamente con la enfermedad, pues los casos de peste son realmente excasos.

 

Disentería: Transmitida por las moscas, transportan las bacterias en sus patas, en su saliva y en sus heces, y las depositan en los alimentos, es una grave enfermedad aguda o crónica del intestino grueso. Se le conoce por el nombre científico de E. coli.

Los síntomas que presentan son fiebre, mialgia, astenia, diarrea acuosa con cólicos, sangrado anal, moco,pus,tenesmo,cefalea,dolor abdominal y vómito. Afortunadamente si se coge en sus primeras fases, se puede curar con estrecha vigilancia de los profesionales médicos, reposición de líquidos y
medicamentos recetados. El peligro de contraer esta enfermedad es
la deshidratación. Aunque existen remedios caseros, siempre es aconsejable acudir a un médico para que nos recete medicamentos adecuados, pues en los casos más graves se requiere la terapia intravenosa con el fin de mantener al paciente bien hidratado. En los casos más graves puede producir la muerte.

Para prevenir esta enfermedad se aconseja lavar las piezas de fruta y frutas que vayamos a comer, no comer alimentos crudos ,lavarnos las manos y sobre todo no beber agua de dudosa procedencia.